¿Alguna vez te has detenido a pensar en la paradoja del mar? Lo contemplamos como una fuente infinita de vida, pero al mismo tiempo nos repetimos que su agua es “intomable”. Sin embargo, cada gota del océano encierra una historia bioquímica fascinante que conecta con nuestro propio cuerpo. ¿Y si el mar fuera un recurso olvidado para la salud humana? En este reportaje exploraremos qué es realmente el agua de mar, cómo se clasifica en isotónica o hipertónica, qué beneficios se le atribuyen y cuáles son sus riesgos reales.
En los últimos años, el interés por el agua de mar para beber ha despertado una auténtica ola de curiosidad. Palabras como agua de mar isotónica o agua de mar hipertónica han pasado de ser conceptos técnicos a ocupar espacio en conversaciones cotidianas, en gimnasios, consultas de nutrición y foros de salud integrativa. Pero, ¿qué hay de verdad detrás de todo esto? El agua de mar ha sido utilizada desde hace más de un siglo con fines terapéuticos, aunque también ha cargado con prejuicios y mitos: “demasiada sal”, “peligrosa para los riñones”, “solo sirve para limpiar heridas”. Hoy, la ciencia nos invita a revisitar estas creencias con ojos nuevos.
🌊 El viaje comienza aquí: en la frontera entre lo conocido y lo que aún estamos redescubriendo gracias a las propiedades del agua de mar para beber.
El gran evento de la salud integrativa en español
🗓️ 14 y 15 de febrero
📍 Barcelona
Índice
¿Qué es realmente el agua de mar para beber? (composición química básica)
El agua de mar no es simplemente “agua con sal”. Es un cóctel mineral extraordinariamente complejo. En un litro de agua marina se concentran alrededor de 35 gramos de sales disueltas, principalmente cloruro de sodio (NaCl), pero también magnesio, calcio, potasio, bicarbonatos, sulfatos y más de 70 oligoelementos en cantidades diminutas, desde zinc hasta selenio.
Esta composición es sorprendentemente similar al medio interno de nuestro organismo. El plasma sanguíneo, ese líquido que transporta nutrientes y defensas, guarda una analogía química con el agua del océano. No es casualidad: la vida en la Tierra nació en el mar, y nuestras células parecen conservar la memoria de aquel caldo primigenio.
🐳 Podría decirse que, a nivel mineral, el mar es el espejo líquido de nuestro interior.
Diferencias entre agua de mar y agua dulce
Ahora bien, la comparación con el agua dulce deja claras diferencias. El agua potable de manantial o de grifo contiene una concentración de sales mucho menor, generalmente inferior a 1 gramo por litro. Es ligera, apta para la hidratación inmediata y la vida cotidiana.
El agua de mar, en cambio, por su hipertonía natural (alta concentración de sodio), no puede beberse directamente en grandes cantidades sin riesgos. Sin embargo, esa misma riqueza mineral es la que la convierte en un recurso terapéutico potencial cuando se manipula adecuadamente, por ejemplo, diluyéndola hasta obtener una solución isotónica —es decir, con una concentración similar a la de nuestros fluidos internos—.
🚰 Mientras que el agua dulce sacia la sed, el agua de mar parece ofrecer algo más: un diálogo mineral con nuestras células.

¿Alguna vez has sentido que la medicina convencional se queda corta para abordar las disfunciones más complejas y crónicas en tus pacientes?
Entonces, esta jornada es PARA TI.
Agua de mar hipertónica e isotónica: ¿en qué se diferencian?
Definición de hipertónica
El agua de mar en su estado natural es hipertónica. Esto significa que su concentración de sales es mucho mayor que la de los líquidos de nuestro cuerpo.
En cifras: mientras que el plasma sanguíneo tiene alrededor de 9 gramos de sales por litro, el agua de mar alcanza unos 35 gramos por litro.
Cuando hablamos de hipertonicidad, hablamos de un líquido que, si se bebiera directamente, podría provocar deshidratación en lugar de hidratar. Esto ocurre porque el exceso de sodio atrae agua desde nuestras células hacia el exterior para intentar equilibrar la concentración.
Por eso, beber agua de mar pura y en exceso no es recomendable. Sin embargo, en pequeñas cantidades controladas, algunos especialistas la emplean como complemento mineralizante, especialmente en el ámbito deportivo o en protocolos nutricionales.
Definición de isotónica
La solución isotónica es el resultado de diluir el agua de mar hipertónica con agua dulce en una proporción aproximada de 1:3 o 1:4. De esta manera, se obtiene un líquido con una concentración mineral similar a la de nuestro plasma sanguíneo.
El concepto es sencillo: al ser isotónica, el agua se vuelve biológicamente compatible, evitando el efecto de deshidratación. Por ello, el agua de mar isotónica es la que suele recomendarse para consumo regular y con fines terapéuticos.
Ejemplos de usos clínicos y cotidianos del agua de mar
Agua de mar hipertónica:
- Se utiliza en enjuagues bucales y gárgaras para mejorar la salud de la mucosa oral.
- En deportistas, en tomas pequeñas, puede aportar un extra de minerales tras un esfuerzo intenso.
- Se emplea como base para preparar soluciones isotónicas, ajustando su concentración.
Agua de mar isotónica:
- Se utiliza en terapias de hidratación oral.
- Se emplea en consultas de nutrición y medicina integrativa como apoyo en casos de fatiga o desequilibrios minerales.
- Es la presentación más habitual para consumo embotellado, ya que es más segura y fácil de asimilar.
- Se ha usado en protocolos de investigación vinculados a la recuperación de pacientes con deshidratación leve o convalecientes.
En resumen: hipertónica para usos puntuales y concentrados, isotónica para consumo cotidiano.
Agua de mar para beber: ¿mito o realidad?
La idea de beber agua de mar no es nueva, aunque para muchos suene extravagante. Ya en la Antigüedad, culturas costeras utilizaban el agua del océano como remedio para la digestión, la piel o las heridas. Hipócrates, considerado el padre de la medicina, describió usos externos del agua marina para aliviar dolencias.
En la tradición popular mediterránea, beber pequeños sorbos de agua de mar mezclada con agua dulce se utilizaba como depurativo. Los pescadores, expuestos día tras día al océano, intuían que esa mezcla les daba resistencia y energía.
Pero no fue hasta finales del siglo XIX cuando un fisiólogo francés cambió la historia de esta práctica. Gracias a René Quinton y la terapia marina. En 1897, René Quinton observó algo sorprendente: la composición mineral del agua de mar diluida en proporción adecuada (hoy la llamamos agua de mar isotónica) se parecía extraordinariamente al plasma sanguíneo. Quinton propuso que nuestras células viven en un “medio interno” heredero directo del océano primitivo. Para él, beber agua de mar diluida equivalía a devolver al cuerpo el equilibrio mineral original.
Sus experimentos marcaron época: llegó a utilizar el plasma marino como sustituto temporal de transfusiones de sangre en hospitales franceses, con resultados sorprendentes para la época. A inicios del siglo XX, en París y otras ciudades de Europa se abrieron dispensarios marinos donde se administraba agua de mar isotónica a enfermos desnutridos, niños y personas con tuberculosis.
¿Qué dice hoy la ciencia sobre beber agua de mar?
La investigación moderna confirma que el agua de mar contiene minerales esenciales que pueden apoyar funciones fisiológicas: sodio, potasio, calcio y magnesio son claves en la transmisión nerviosa, la contracción muscular y la regulación de líquidos.
Los estudios que adjuntamos en la bibliografía, han mostrado que el agua de mar isotónica puede favorecer la recuperación tras el ejercicio, mejorar la hidratación celular e incluso influir en la microbiota intestinal gracias a sus oligoelementos.
❌ Aquí surge el punto crucial: no se trata de beber agua de mar directamente del océano, sino de consumirla en formas tratadas y reguladas (embotellada y purificada) y diluida de manera adecuada para obtener una solución isotónica.
¿Qué beneficios se le atribuyen al agua de mar?
Hidratación y electrolitos
La primera promesa del agua de mar es sencilla: aportar minerales en un formato biodisponible. El sodio, potasio, magnesio y calcio que contiene son los mismos iones que regulan nuestro equilibrio electrolítico.
En condiciones de calor extremo o ejercicio intenso, no basta con beber agua dulce: también necesitamos reponer electrolitos perdidos a través del sudor. Aquí el agua de mar isotónica podría jugar un papel interesante como alternativa a las bebidas deportivas convencionales, con la ventaja de que su composición proviene directamente de la naturaleza.
Un estudio publicado en Journal of the International Society of Sports Nutrition (2014) encontró que la ingesta de agua de mar concentrada mejoró la rehidratación y la recuperación tras el ejercicio en comparación con agua corriente.

¿Alguna vez has sentido que la medicina convencional se queda corta para abordar las disfunciones más complejas y crónicas en tus pacientes?
Entonces, esta jornada es PARA TI.
Sistema inmunitario y microbiota
Más allá de la hidratación, hay un terreno fascinante: la influencia sobre la microbiota intestinal. Los minerales y oligoelementos del agua de mar parecen modular la actividad de ciertas bacterias beneficiosas, favoreciendo un entorno intestinal más equilibrado.
Un ensayo en modelos animales, publicado en Marine Drugs (2018), sugirió que la suplementación con agua de mar profunda podía mejorar la respuesta inmunitaria y reducir marcadores inflamatorios. Aunque estos resultados aún necesitan validación en humanos, abren la puerta a una visión integrativa: el agua de mar no solo hidrata, también podría “educar” a nuestro sistema inmune.
Rendimiento deportivo
Los deportistas son quizá el grupo que más se ha interesado por el agua de mar en la última década. La razón es clara: el alto contenido en minerales, especialmente el magnesio, favorece la contracción y relajación muscular, mientras que el sodio ayuda a retener líquidos en condiciones de esfuerzo prolongado.
Un ensayo clínico piloto publicado en Journal of the International Society of Sports Nutrition mostró que la suplementación con agua de mar mejoraba el rendimiento y la recuperación muscular en ciclistas sometidos a ejercicio intenso.
Además, su carácter natural y libre de azúcares añadidos la convierte en una opción atractiva frente a las bebidas isotónicas industriales.
¿Cuál es nuestra opinión sobre el agua de mar para beber?
Dentro del enfoque integrativo, el agua de mar no se considera un “remedio milagroso”, sino un cofactor de equilibrio. En la práctica clínica, el agua de mar isotónica puede ser un complemento útil en protocolos de fatiga crónica, convalecencia y recuperación del equilibrio digestivo.
En Regenera, por ejemplo, el uso de minerales marinos se plantea dentro de estrategias más amplias: nutrición antiinflamatoria, regulación del estrés y apoyo a la microbiota. La idea no es sustituir la terapia médica convencional, sino sumar un recurso natural que dialogue con la fisiología humana.
En este sentido, beber agua de mar puede verse como un recordatorio: no es el protagonista único de la salud, pero sí un actor secundario que aporta equilibrio al conjunto. Por ello, nosotros sí la recomendamos (y la usamos en nuestra vida diaria) como parte de una nutrición –y vida–antiinflamatoria.
¿Y qué agua de mar para beber recomendamos?

Además consigue un 10% de descuento utilizando el cupón “REGENERA”.
Agua de mar ibiza y formentera plasma marino de Ibiza y Formentera, denominada Deep Sea Water o Plasma Marino.

¿Alguna vez has sentido que la medicina convencional se queda corta para abordar las disfunciones más complejas y crónicas en tus pacientes?
Entonces, esta jornada es PARA TI.
Riesgos y contraindicaciones: lo que debes saber
El agua de mar puede despertar fascinación, pero no debemos olvidar que no todo lo natural es automáticamente inocuo. Comprender sus límites y riesgos es tan importante como valorar sus potenciales beneficios.
Ingesta excesiva de sodio
- El principal riesgo del agua de mar en su forma hipertónica es el exceso de sodio. Una ingesta elevada de sodio provoca lo que en fisiología se conoce como efecto osmótico inverso: en lugar de hidratar, puede extraer agua de las células y generar deshidratación.
- Por eso beber directamente agua de mar sin diluir no es recomendable para todos. Aunque en pequeñas cantidades podría no causar problemas en personas sanas, el riesgo aumenta si se convierte en un hábito.
- La clave está en la proporción: solo cuando se transforma en solución isotónica (diluida con agua dulce hasta alcanzar unos 9 gramos de sales por litro) es segura para el consumo regular.
Personas con hipertensión o problemas renales
Existen grupos poblacionales que deben extremar la precaución:
- Personas con hipertensión arterial, ya que un exceso de sodio puede elevar la presión sanguínea.
- Pacientes con insuficiencia renal o problemas de filtración, dado que los riñones son los responsables de eliminar el exceso de sales.
- Individuos con enfermedades cardíacas, donde el balance electrolítico debe controlarse con precisión médica.
En estos casos, incluso el agua de mar isotónica puede no ser aconsejable sin supervisión profesional. Pero si es recomendable beber agua mineralizara con un residuo seco en torno a los 200.
Seguridad y pureza del agua de mar embotellada (no se bebe directamente del mar)
Otro punto crucial es la calidad del agua de mar que se consume. No toda el agua del océano es apta para beber: la contaminación marina puede aportar metales pesados o microorganismos nocivos.
Por ello, cuando se utiliza agua de mar con fines terapéuticos, debe ser extraída de zonas limpias, microfiltrada en frío y embotellada bajo controles sanitarios estrictos.
⚠️ En España y otros países europeos, existen marcas que cumplen estas condiciones y ofrecen agua de mar apta para consumo. Beber directamente del mar, en cambio, supone un riesgo evidente para la salud.
Preguntas frecuentes sobre el agua de mar
1. ¿Se puede beber agua de mar directamente?
No. El agua de mar natural es hipertónica (muy rica en sales) y puede provocar deshidratación. Solo debe consumirse en forma isotónica (diluida con agua dulce) o embotellada y tratada previamente. Es decir = agua de mar para beber.
2. ¿Qué diferencia hay entre agua de mar hipertónica e isotónica?
La hipertónica es el agua de mar tal cual, con unos 35 g de sales por litro. La isotónica es la dilución de esa agua en una proporción aproximada 1:3 con agua dulce, logrando una concentración similar a la de nuestro plasma sanguíneo.
3. ¿Qué beneficios tiene beber agua de mar?
Aporta minerales y electrolitos, favorece la hidratación celular, puede apoyar la recuperación deportiva y, según estudios preliminares, influir positivamente en la microbiota intestinal y el sistema inmune.
4. ¿Quién no debería tomar agua de mar?
Personas con hipertensión, problemas renales o cardíacos deben evitarla o consultar antes con su médico. En personas sanas, el consumo moderado de agua de mar isotónica es seguro.
5. ¿Es segura el agua de mar embotellada?
Sí, siempre que proceda de zonas controladas, se microfiltre en frío y cumpla estándares sanitarios. Nunca se recomienda beber agua directamente del mar por el riesgo de contaminantes.
¿Alguna vez has sentido que la medicina convencional se queda corta para abordar las disfunciones más complejas y crónicas en tus pacientes?
Entonces, esta jornada es PARA TI.
CLÍNICA ONLINE REGENERA
Te ayudamos a encontrar el verdadero origen de tus problemas de salud… y te acompañamos para solucionarlos.
Nuestro contenido tiene un fin divulgativo y educativo pero no pretende reemplazar el consejo, diagnóstico o tratamiento de un profesional de la salud cualificado en el contexto de una atención individualizada. Consulta siempre a un profesional sanitario antes de seguir cualquier tratamiento, consumo de suplementos, fármacos, entrenamientos o nuevos hábitos de salud. No nos hacemos responsables por el uso indebido de esta información.
Fuentes y estudios científicos sobre el agua de mar para beber y sus beneficios
- Physiological Benefits and Performance of Sea Water Consumption: A Systematic Review Esta revisión sistemática concluye que el consumo de agua de mar profunda (deep-sea water), rica en minerales, acelera la recuperación de capacidad aeróbica y potencia muscular tras ejercicio prolongado, además de reducir la producción de lactato en comparación con agua pura.
- Seawater Hydration Modulates IL-6 and Apelin Production during Triathlon Events: A Crossover Randomized Study En triatletas entrenados, la hidratación con agua de mar estimuló la producción de miocinas como IL-6 y apelin, lo que podría favorecer la recuperación tras el ejercicio. Aunque no mejoró el rendimiento directamente, sugiere un efecto biológico relevante en la fase post-esfuerzo.
- Health Effects of Drinking Water Produced from Deep Sea Water: A Randomized Double-Blind Controlled Trial En un ensayo doble ciego controlado, adultos sanos bebieron durante 12 semanas agua derivada de agua de mar profunda (con cierta dureza mineral). Como resultado, hubo incremento en ácidos grasos de cadena corta (SCFA) y IgA secretora (sIgA) en heces, señales de mejora en la salud intestinal y en la inmunidad.


